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El reloj y la brújula: una historia sobre amor propio y decisiones

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Teyla despertó antes de que sonara la alarma. Otra vez. El cuarto estaba oscuro, pero no del todo. Una línea pálida de luz entraba por la cortina y partía la pared en dos, como si la mañana todavía no se decidiera a entrar. Ella tampoco. Miró el celular. Cinco mensajes sin leer. Todos de él. No los abrió. Ya sabía lo que decían. O, mejor dicho, sabía el clima que traían: una disculpa a medias, una queja disfrazada de tristeza, una promesa con olor a repetición. Hay mensajes que uno no necesita leer porque el cuerpo los lee primero. El pecho se aprieta, la garganta se seca, la mano duda. Y ahí estaba Teyla, quieta, como si moverse pudiera activar el mismo día de siempre. Cuando el amor se parece demasiado a una repetición No era la primera vez que le pasaba. Eso era lo más cansado. No era el primer hombre intenso, ni la primera historia que comenzaba con una conexión “distinta”, ni la primera madrugada en la que ella terminaba explicando por qué algo le había dolido mientras él...

El árbol interior de Noa: un relato sobre sanar la identidad emocional

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Noa empezó a sospechar que algo andaba raro la mañana en que no pudo mirarse a los ojos en el espejo. No era por las ojeras ni por el café frío sobre la mesa. Era otra cosa, una incomodidad suave pero insistente, como una piedra pequeña en el zapato del alma. Una sensación de que la vida seguía, sí, pero que había una parte de sí que se había quedado atrás, olvidada en alguna esquina del tiempo. Mientras revisaba notificaciones en el móvil, saltando entre correos, redes y mensajes de voz, una pregunta se coló sin pedir permiso: “¿Quién eres cuando nadie te está mirando?” Noa bajó el teléfono. El silencio del apartamento pareció agrandarse, como si las paredes hubieran decidido escuchar también. Cuando la incomodidad deja de ser ruido de fondo Esa pregunta no nació de la nada. Llevaba semanas rondando, disfrazada de insomnio, de mini ataques de ansiedad en el metro y de una desconfianza silenciosa hacia cualquier gesto de cariño. En el trabajo, Noa cumplía. En redes, sonreía. En...